¿Qué es un coliving y por qué está tan de moda?
Un nuevo fenómeno residencial suena con fuerza en nuestro país. Se trata del llamado ‘coliving’, una nueva forma de vivir que ya causó tendencia en Reino Unido y Estados Unidos, y que apuesta por un estilo de vida sostenible en el que intercambiar experiencias e ideas, además de conllevar una mayor rentabilidad para los propietarios e inversores.
Si primero fue el boom del coworking, ahora hablamos de un nuevo concepto: el coliving. Pero en realidad no es tan nuevo: ya hace más de una década la ciudad de San Francisco, en la que desembarcaron gran cantidad de jóvenes profesionales para trabajar en Silicon Valley, fue la primera en desarrollar este tipo lifestyle. Fue en el contexto del nacimiento de las grandes empresas tecnológicas del siglo XXI -Ámsterdam, Berlín, Nueva York y la citada San Francisco- cuando se puso de manifiesto que no existía oferta de pisos ni suficiente ni idónea para responder a las necesidades de los jóvenes graduados. Y así surgió el coliving, un fenómeno residencial que no difiere mucho del concepto de compartir espacios y experiencias en el ámbito profesional, pero aplicado a la vida personal.
Ahora este fenómeno residencial, que ya se ha convertido en un estilo de vida, llegada a España como una atractiva alternativa de acceso a la vivienda para los jóvenes.
¿Qué es el coliving?
El concepto de coliving (del inglés Co-living) va más allá de compartir casa como si un piso de estudiantes se tratara. Se trata de personas que conviven en un ambiente propicio para el emprendimiento a través del intercambio de ideas, conocimientos y experiencias. Una de las ventajas es que proporciona un alquiler muy flexible en una comunidad donde se convivirá con personas afines y donde encontrar servicios a su medida. Desde lavandería, cocina, y piscina, hasta zonas de trabajo, áreas de ocio, gimnasio o spa son sólo algunas de las facilidades comunitarias que ofrecen los coliving a sus inquilinos. En lo que respecta a las zonas privadas, suelen disponer de dormitorios individuales con baño privado.
En países anglosajones y del norte de Europa es coliving es, ya a día de hoy, la forma de vivir elegida por muchas personas, especialmente entre los jóvenes freelancers, nómadas digitales, emprendedores, diseñadores, etc.
Otra de las ventajas que implica este estilo de vida es el bajo coste de vida. Esto es un punto fuerte y que destaca en comparación con el esquema tradicional de vivienda compartida, además de que la persona que está viviendo en el espacio sólo tiene que preocuparse de sus propios gastos sin la preocupación del resto de los compañeros de vivienda. Esta razón reduce abismalmente los conflictos entre los compañeros de habitación.
En paralelo a lo anterior, y gracias al esquema del coliving en el que las empresas se interesan porque funcione cada vez más, se examinan los gustos, los valores, los intereses y las creencias de todos los residentes con la idea de emparejar a las personas más parecidas para vivir juntas y hacer de la experiencia lo más placentera posible.
¿Cómo funciona el coliving?
El sistema de coliving puede ser una excelente opción para alguien que quiere mudarse a una gran ciudad, ahorrar dinero sin sacrificar el vivir en un apartamento de lujo y complicarse lo menos posible. Pero antes de tomar la decisión de abrazar esta forma de vida es importante preguntarse qué lujos o comodidades se necesitan, cuál es el pago de alquiler mensual más alto que se puede pagar y si realmente nos sentiremos cómodos compartiendo espacios comunes.
Si en algo coinciden la gente que ha optado por vivir conjuntamente es en los beneficios de vivir en una comunidad y sentirse verdaderamente parte de un grupo. El hecho de compartir espacios comunes, tanto de ocio y de vida como de trabajo, tiene el potencial de generar fuertes lazos entre sus usuarios. Ese es precisamente uno de los principales atractivos de los espacios de coliving.
Guardando ciertas similitudes con respecto a los lugares de coworking, el coliving va un paso más allá, abriéndose a una faceta más personal e íntima en la interacción y las relaciones de sus participantes. Estos espacios aúnan todo lo positivo de un espacio de trabajo compartido (entornos de trabajo adaptados y pensados para los oficios de hoy, oportunidades de networking y colaboración, y ambientes distendidos, agradables y relajados), con la calidez de un hogar.
De esta manera, es común ver que los colivers, no solo trabajan en los mismos espacios y se aprovechan de las sinergias que esto puede generar, si no que crean lazos personales, participan en proyectos comunitarios conjuntos (huertos urbanos, bricolaje, decoración, cursos de yoga y meditación, clases de cerámica o de cocina, talleres, etc.), y participan en dinámicas compartidas que fortalecen el sentimiento y pertenencia, y crean comunidad.
Coliving y cohousing, ¿son lo mismo?
Ambos conceptos han aterrizado en nuestro país prácticamente a la vez y, aunque puedan parecer semejantes, se trata de dos planteamientos vitales completamente diferentes. Por un lado, el cohousing es un modelo de vivienda colaborativa en el que los residentes disfrutan de espacios privados y zonas compartidas, adaptándose a las necesidades y a los intereses de todo el grupo. Mientras que el cohousing es un modelo de convivencia pensado para una residencia permanente, el coliving se disfruta de un modo más ocasional o breve. El coliving, por ello, atrae a comunidades muy específicas de profesionales cuyas edades rondan la treintena y busca una ubicación más urbana para disfrutar de todos los servicios y beneficios.
La duración de la estancia no sólo es la única diferencia entre ambos conceptos; el diseño de los espacios es sustancialmente diferente también. En lo que respecta al cohousing, sus residentes disfrutan de un mayor espacio compartido que favorece la convivencia.
Sin embargo, en cuanto a comodidades, el coliving gana por goleada. La cantidad y variedad de servicios es mayor, ya que se busca cubrir todas las necesidades del ámbito lúdico, social y cultural de los residentes.
Madrid, una de los grandes coliving de Europa
En nuestro país Madrid y también Barcelona son las que albergan en la actualidad mayor número de vivienda de coliving. Aunque lo cierto es que también se han sumado cada vez más ciudades como Málaga y Sevilla, en el sur, o San Sebastián, en el norte. Los expertos pronostican que en los próximos años este estilo de vida siga creciendo y multiplicándose por cinco (de 500 a 4.500 camas).
Según los expertos, España “ofrece condiciones perfectas para el desarrollo de este tipo de producto. Madrid, Barcelona, Valencia, Palma de Mallorca o Málaga son probablemente las ciudades que experimentarán un mayor desarrollo de este modelo inmobiliario”.
Si el precio del alquiler tradicional sigue subiendo en las grandes urbes, el coliving puede ser una opción para descongestionar en algo esa tensión, ya que servirá de canalizador de la demanda de hogares unipersonales y de los jóvenes que se incorporan al mercado profesional e inmobiliario.
Desde nuestra inmobiliaria en Madrid tenemos claro que desde que el teletrabajo vino para quedarse todo apunta a un futuro con una mayor demanda de alojamiento compartido además del ya notorio y evidente auge de la economía colaborativa. Con estos datos, parece evidente que el coliving es una posibilidad de negocio importante, sobre todo en los núcleos urbanos más habitados y grandes ciudades. De hecho, ya está llamando la atención de inversores y promotores quienes ven una alternativa exitosa a los tradicionales modelos de arrendamiento.


