Ha llegado el momento que (no) estabas esperando: hacer el cambio de armario de cara al verano. Pero tranquil@, con estos trucos hasta te vas a divertir. Prometido.

Si eres de los afortunados que cuenta con un gran vestidor, donde puede almacenar toda su ropa de invierno y verano a la vez, ¡ENHORABUENA! Eres un privilegiado.

Para el resto de los mortales, realizar el cambio de armario es de tarea obligada, cada 6 meses aproximadamente.

Quienes visten casi igual todo el año tienen poco que cambiar; para otros es una tarea intensa y a veces tediosa

Pero siendo positivos, podemos encontrar en el cambio de armario, un trasfondo positivo. Ya es hora de hacer limpieza y desprenderte de aquello que ya no uses. Además, también, puedes aprovechar a ordenar tu armario manteniendo un escenario estilístico nuevo.

Para que el proceso sea rápido y eficaz es importante estar preparado. “Lo primero es comprar una buena provisión de fundas para la ropa, ya sea tipo porta trajes o tipo cajas de cajón”.

“Para estar preparado, lo primero es comprar una buena provisión de fundas para la ropa”

De cómo se almacenen y organicen las prendas dependerá el éxito de este mismo procedimiento la próxima temporada.

Pues, ahora bien, desde Mr House Real Estate os proponemos unos consejos básicos para realizar esta tarea y no morir en el intento.

Regla aplicable tanto a la ropa que guardamos, como la ropa que sacamos.

Replantéate aquello que de verdad no usas, esa prenda de ropa que lleva años sin ver la luz del sol. “Dona esa ropa que te compraste hace años, que en su momento era tendencia, pero que llevas sin utilizarla dos o tres veranos.  La parte positiva es que deshacerse de lo que ya no sirve puede incluso generar dinero. Todo aquello que ya no sirve se puede vender (en plataformas como Vinted, Wallapop o Vestiaire Collective). Es una forma de contribuir a la economía circular.

Guardar la ropa de una manera ordenada y adecuada nos ayudará a organizar el armario y nos permitirá ver que vamos a seguir utilizando y que podemos donar, vender o desechar.

Clasificar las prendas por estación o composición es una buena opción, doblándolas bien y limpiándolas previamente para evitar desperfectos o malos olores. La ropa permanece intacta bastantes meses y se adapta a la forma con la que se almacene, lo más aconsejable es lo más estirada posible para evitar arrugas y dobleces bien sea en cajones, cajas o armarios.

Si se ordenan por colores y tipo de prendas es mucho mejor a nivel visual y estético.

Es conveniente priorizar la importancia a las prendas que se utilicen más frecuentemente, situándolas en la parte superior o central de las cajoneras y armarios para localizarlas con más facilidad.

Cuanto mejor colgadas o dobladas estén las prendas, más fácil será localizarlas y mantenerlas en mejor estado. Ofrece una visión más clara y rápida de todas las opciones con las que cuentas.

Los accesorios suelen ser objetos pequeños y aunque ocupen poco espacio, es necesario tenerlos bien ordenados y clasificados según su función: colgantes, collares, anillos, pulseras, brazaletes, pañuelos, diademas… Si estuvieran de forma dispersa y desordenada, no sería apetecible, ni visualmente agradable elegir uno de ellos para ponerse.

Es algo útil durante todo el año, sin clasificarlos por temporadas y cuanta mayor calidad tenga la ropa más durará a largo plazo. Los trajes de chaqueta son buenas elecciones, también las camisas blancas, pantalones vaqueros azules y negros, chaquetas de piel, teniendo en cuenta los colores neutros para que sean fáciles de combinar entre sí.

5/5